Corporate Excellence celebra 15 años haciendo tangible el valor de la reputación, la comunicación y los intangibles estratégicos
Hace quince años hablar de reputación, comunicación, propósito, marca o confianza, en un comité de dirección, era todavía la excepción.
Hoy estos activos forman parte de la estrategia empresarial y se han consolidado como capacidades distintivas clave para la competitividad y la generación de valor recurrente.
El valor que aportan los intangibles representaba en 2011 el 30 %. Hoy es el 60 % y en muchas, el 90% del valor total de las empresas.
«Ante la polarización social y la pérdida de confianza en las instituciones,
la reputación es escudo protector más eficaz y uno de los principales motores del crecimiento sostenible de las organizaciones»
María Luisa Martínez Gistau, Corporate Excellence
15 años situando a la reputación y los intangibles en el centro de la estrategia empresarial
- Approaching the Future: estudio sobre tendencias en reputación y gestión de intangibles de Iberoamérica
- Global PR & Communication Model: modelo, referente global, para la gestión integrada de la comunicación y la reputación, desarrollado junto a Global Alliance
- The Global Chief Corporate Officer, en alianza con Esade Business School: formación para los directivos líderes en la integración de los asuntos corporativos en la estrategia empresarial y en la generación de negocio.
«Hace 15 años hablábamos de por qué los intangibles eran importantes. Hoy esa conversación está superada.
El verdadero reto es gestionarlos de forma integrada, demostrar su impacto en el negocio y convertirlos en una capacidad estratégica distintiva para las organizaciones”
Ángel Alloza, Corporate Excellence
La reputación es un activo de gran valor del que nadie es su propietario, sino que hemos de merecernos que nos acompañe y nos ayude, gracias al buen hacer, a las buenas decisiones y comportamientos que hacen que nuestros grupos de interés decidan reconocer en nosotros esa buena reputación.
La “economía de la reputación” pasa de ser una competencia distintiva para convertirse en una condición imprescindible para generar confianza, legitimidad social y valor empresarial.
En un contexto marcado por la IA, la desinformación, la incertidumbre geopolítica y las expectativas sociales cada vez más exigentes,
- conocimiento
- formación
- innovación
afianzan el liderazgo reputacional de las empresas.
