Turista: ojo con las fotos. En Emiratos Árabes Unidos, fotografiar a personas, accidentes o edificios oficiales conlleva multas y cárcel
En Emiratos Árabes Unidos, fotografiar a personas, accidentes o edificios oficiales, o volar un dron sin licencia, se castiga con multas de hasta 12.500 euros e incluso con penas de prisión.
El riesgo penal de viajar ya no se limita a la norma del país de destino.
Las fronteras funcionan hoy como puntos de control de un sistema de cooperación policial que gestiona decenas de miles de órdenes internacionales de detención, y conductas cotidianas para un español —una fotografía, un dron, una cerveza antes de conducir— reciben respuestas penales radicalmente distintas según dónde ocurran.

«El error más común es pensar que esto les pasa a otros.
Cada año atendemos a viajeros detenidos en una frontera por notificaciones que desconocían o por hechos que en España ni siquiera son delito.
Cuando llaman al despacho, muchos ya han firmado una declaración que no entendían»
La Unión Europea no unifica el derecho penal. Compartir moneda y espacio Schengen no significa compartir código penal: cada Estado castiga lo que decide castigar. Conductas que en España se despachan con una sanción administrativa constituyen delito a pocas horas de avión, y viceversa.
En Dubái, la cámara es un asunto penal
Fotografiar a personas sin su consentimiento, accidentes de tráfico o edificios gubernamentales y militares con multas (y más si la imagen se publica) y prisión.
Solo readmite el vuelo de drones con licencia de la autoridad de aviación civil, y operar sin ella acarrea multas y la confiscación del equipo.
Una foto puede ser espionaje
En junio de 2025, un turista franco-alemán fue detenido en Irán acusado de espionaje y pasó meses privado de libertad hasta que un tribunal lo absolvió en octubre. Fotografiar bases militares, aeropuertos, puertos o agentes de la autoridad está tipificado en numerosos países como delito contra la seguridad del Estado, y la condición de turista no funciona como defensa.
El país donde te detienen decide tu extradición. Una detención en tránsito puede activar la petición de entrega de un tercer Estado, y cada país aplica sus propios criterios: hay jurisdicciones que extraditan a destinos a los que España no entregaría a nadie. Para quien arrastra un procedimiento internacional abierto, hasta la elección de una escala aérea es una decisión de defensa.
Al volante, tolerancia cero real. Mientras España mantiene el límite general de 0,5 gramos por litro en sangre, República Checa, Hungría y Rumanía aplican tolerancia cero. Una cerveza con la comida, irrelevante aquí, supone allí dar positivo, y el positivo puede conllevar la detención inmediata, la inmovilización del vehículo y la apertura de un procedimiento penal.
El recuerdo barato puede salir muy caro. En Italia,
- Italia: comprar una falsificación de marca se sanciona al comprador con multas que alcanzan los 7.000 euros
- Egipto, Turquía: sacar antigüedades, monedas o fósiles se persigue como contrabando de patrimonio nacional, con penas de prisión incluidas.
En un aeropuerto no hay bromas. Un comentario jocoso sobre bombas o armas en un control de seguridad activa protocolos que no distinguen la ironía, y el pasajero disruptivo que obliga a desviar un vuelo responde de los costes del desvío —cientos de miles de euros— además de enfrentarse a penas de prisión en la jurisdicción donde aterrice el avión.
El consulado debe saberlo, pero hay que pedirlo
Cuando un nacional sea arrestado de cualquier forma, detenido o puesto en prisión preventiva, el consulado no evita el juicio, pero vela por el intérprete, la asistencia letrada y el trato digno. Conviene llevar su teléfono guardado antes de salir.
Ni declarar ni firmar sin garantías, y abogado desde la primera hora. Ante una detención o un interrogatorio en el extranjero
«No firmar ningún documento que no esté íntegramente traducido a un idioma que se comprenda y no declarar hasta contar con abogado. Y contactar cuanto antes con un penalista en España que coordine la defensa con el letrado local: lo que se hace —o se firma— en la primera semana condiciona todo el procedimiento posterior, incluida una eventual extradición»
Foto de Heber Vazquez
