Solidaridad

Somalia, quince años después

Sensitive content - please use with caution. Hanan* at a WV Somalia-supported health facility in Buurhakaba, Somalia, one of the areas worst affected by the drought and already experiencing famine conditions. Many children in Buurhakaba are severely malnourished, and families are struggling to provide enough food for their children. *Name has been changed to protect the identity of the child.

Quince años después, Somalia no puede permitirse otra hambruna. La sequía persistente amenaza al país

2011. Somalia sufre la peor crisis humanitaria que se recuerda. La hambruna dejó 250.000 (130.000 menores de cinco años) muertos por hambre y sed.

Hoy. Los sistemas de alerta temprana, medios de subsistencia y garantías de que ninguna comunidad vuelva a verse abocada a la hambruna están en entredicho.

Somalia se enfrenta una vez más a una sequía catastrófica. Desnutrición grave en todo el país y desnutrición aguda grave en 3.500 niños y solo en los centros de salud de World Vision.

Parece que retrocedemos a 2011.

La ayuda humanitaria es una gota en el océano frente a una necesidad abrumadora

Los centros de salud que proporcionan apoyo nutricional vital a mujeres y niños desnutridos están reduciendo su actividad o cerrando sus puertas. Millones de desplazados se quedan sin la ayuda que necesitan con urgencia.

Centro de salud apoyado por World Vision en Buurhakaba

«Caminamos durante tres días para llegar a este centro de salud y que mi hijo pudiera recibir ayuda. Este es el centro más cercano a nosotros. Los demás han cerrado.

Sin este lugar, sólo Alá sabe qué nos pasaría.

No sé qué les daré de comer a mis hijos.

Sé que los demás seguirán el mismo camino, porque no tengo comida que darles. No quiero que mis hijos mueran de hambre»

Hawa, madre de cinco hijos, cuyo hijo menor sufre desnutrición grave

Para muchas familias somalíes, esto ya no es una advertencia sobre lo que podría pasar, sino una lucha diaria por la supervivencia.

«Los padres se saltan comidas para que sus hijos puedan comer. Las madres caminan durante horas en busca de agua. Las familias que han soportado la sequía, el conflicto y el desplazamiento se están quedando ahora sin opciones»

Kevin Mackey, World Vision en Somalia

Ya hemos visto esto antes y sabemos cómo acaba esta historia cuando el mundo espera demasiado. Aún se puede evitar que se repita la hambruna de 2011, pero solo si actuamos ahora.

El Plan de Respuesta Humanitaria de Somalia solo ha recibido el 20 % de la financiación necesaria: 180 millones de dólares de los 852 millones que se necesitan

Esa brecha no se mide en dólares, sino en niños hambrientos, familias desesperadas y vidas que aún podrían salvarse. Es hora de actuar, antes de que un sufrimiento evitable se convierta en una tragedia irreversible.

World Vision insta a los gobiernos donantes a que cubran urgentemente el déficit de financiación del Plan de Respuesta Humanitaria de Somalia, dando prioridad al apoyo que mantenga con vida a la infancia en los próximos meses.

La ONG hace un llamamiento a la comunidad internacional para que destine fondos de emergencia antes de que la situación empeore aún más, y para que proteja las inversiones en sistemas de alerta temprana y resiliencia que han ayudado a prevenir la hambruna hasta ahora.

Imagen: Hanan (nombre inventado para proteger la identidad de la niña), en un centro de salud de Buurhakaba (Somalia) apoyado por WV; esta es una de las zonas más afectadas por la sequía y donde ya se sufren condiciones de hambruna. Muchos niños en Buurhakaba padecen desnutrición grave y las familias tienen dificultades para proporcionar suficiente alimento a sus hijos.

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