El Círculo de Bellas Artes de Madrid es refugio climático veraniego gracias a Reale Foundation. Y ya son tres años
Foto: Refugio climático en el Círculo de Bellas Artes, Madrid
La fundación corporativa de Reale Seguros renueva su apoyo a este oasis urbano gratuito que busca mitigar el efecto de la «isla de calor» en el centro de Madrid.
En esta edición, el Círculo de Bellas Artes pone el foco en el juego y la imaginación como herramientas colectivas para reflexionar sobre la emergencia climática y nuevos modelos de convivencia.
Se transforma de nuevo el emblemático Salón de Baile en una gran plaza pública y verde diseñada para que los ciudadanos se resguarden de las altas temperaturas del verano madrileño.
Gratis hasta el 6 de septiembre (en horario de 11:00h a 21:00h)
En 2025 recibió a 60.000 personas. Este año “62 descansillos” (Recetas Urbanas) juegan a estimular la imaginación colectiva y explorar soluciones creativas frente a la crisis climática.
Además, conferencias, talleres de reparación y reciclaje y sesiones de juegos de mesa dinamizados para todos los públicos…
La participación de Reale Foundation como entidad colaboradora en este oasis urbano se suma a una muy fructífera relación de mecenazgo y cooperación con el Círculo de Bellas Artes.
“El Círculo de Bellas Artes para nosotros es un referente cultural en la ciudad de Madrid, llega a todos los ciudadanos de Madrid e ir de la mano de alguien con tanta reputación para nosotros era un valor seguro»
Arancha Escalada Sarabia, Reale Seguros
El lema “Jugar” vertebra el Refugio Climático este año
“Jugar permite cuestionar lo que nos dicen que es inevitable, permite ampliar el campo de lo posible, permite construir relatos esperanzadores sobre el presente y el futuro y, en este sentido, nos permite diseñar entre todos estrategias para dar respuesta a los grandes retos de nuestro tiempo y, en este caso, a la crisis eco-social»
Valerio Rocco, Círculo de Bellas Artes
Reale Foundation ya apoyó la restauración de los históricos lienzos del pintor José Ramón Zaragoza en el techo del salón «La Pecera», realizada hace dos décadas.
Aquella intervención clave permitió recuperar el color y la riqueza artística de uno de los espacios más icónicos del patrimonio de Madrid, sentando las bases de una andadura conjunta dedicada a la divulgación cultural, la inclusión y la sostenibilidad.
Además, concede becas para costear la formación de jóvenes menores de 35 años en los cursos de artes y profesiones artísticas de la Escuela SUR del Círculo de Bellas Artes.
