Robots humanoides, una industria que facturará billones de dólares, una oportunidad para proveedores y los desarrolladores de tecnología
Europa necesita invertir en su propia cadena de valor industrial para no quedarse atrás.
Los robots humanoides están a punto de pasar de la fase de prototipo a un despliegue a escala industrial.
La IA y el hardware robótico abaratan costes de robots humanoides:
- competitividad en países con altos costes laborales
- fomentar nuevas industrias
- contrarrestar la escasez de talento cualificado
Los fabricantes de robótica podrían alcanzar ingresos de entre 300.000 y 750.000 millones de dólares en 2035. A largo plazo, el mercado podría alcanzar hasta 4 billones de dólares, lo que lo situaría en niveles comparables a la industria automovilística.
“Nos encontramos en un punto en el que la viabilidad tecnológica se cruza con la necesidad económica.
La cuestión clave ya no es si los robots humanoides son una realidad, sino a qué velocidad escalará”
Thomas Kirschstein, Roland Berger
Una oportunidad multimillonaria a lo largo de la cadena de valor
Los robots humanoides crearán nuevos mercados mucho más allá del propio robot, en una compleja cadena de valor que, en gran medida, se basa en capacidades industriales ya existentes:
- motores
- componentes mecánicos y sensores
- electrónica
- equipos de producción,
No obstante, antes de que los robots humanoides puedan asumir tareas de producción totalmente autónomas, la tecnología debe seguir evolucionando:
- hardware, ya fase avanzada
- software, las cadenas de suministro y regulación, madurando…
Los beneficios aparecerán inicialmente en aplicaciones claramente definidas y repetitivas:
- desembalaje
- transporte de productos…
Solo a medida que el software alcance una mayor madurez se ampliará el abanico de tareas de los robots.
También determinarán la velocidad y el alcance de la industrialización, aspectos como:
- durabilidad
- seguridad
- responsabilidad legal
Estos sistemas complejos deben soportar un funcionamiento continuo en entornos de producción exigentes.
Las normas de seguridad actuales están diseñadas para la automatización tradicional, con barreras físicas. Los robots humanoides, en cambio, trabajan de forma dinámica y comparten espacios con las personas. Esto requiere nuevos enfoques de prueba y certificación, así como una legislación armonizada.
Europa necesita su propia cadena de valor
Europa cuenta con una sólida base industrial, especialmente en la fabricación de automóviles, la ingeniería mecánica y la automatización. Sin embargo, las inversiones, los volúmenes y los ecosistemas de startups siguen por detrás de Estados Unidos y China. Según el estudio, Europa aún no se ha quedado atrás, pero debe actuar con decisión.
“Europa cuenta con capacidades tecnológicas para beneficiarse del desarrollo de robots humanoides, si bien será clave invertir en cadenas de valor propias y escalar con rapidez”
Pol Busquets, Roland Berger
Con costes operativos de dos dólares por hora, los robots humanoides abren la posibilidad de relocalizar en Europa producción intensiva en mano de obra de forma económicamente viable.
Se requiere estructura europea de creación de valor:
- escalabilidad
- inversión
- estrecha integración entre industria, proveedores y empresas tecnológicas
Humanoid Robots 2026 – The Convergence Moment for a New Market, Roland Berger, 2026
