Uno de abril de 2026. Centro Espacial Kennedy. Zarpa la misión Artemis II de la NASA. Objetivo: regresar a las proximidades de la luna
Tras un viaje de 10 días, la tripulación regresa a la Tierra y ameriza en el océano Pacífico el 11 de abril. El cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave espacial Orion fue un éxito.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen establecieron un nuevo récord de distancia para vuelos tripulados: 400. 000 kilómetros.
Al regresar pasaron a 8.000 kilómetros de la superficie lunar.
Se confirmaron los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación en el entorno real del espacio profundo para futuras misiones de larga duración.
Ante nueva era en las comunicaciones espaciales, la ciberseguridad estuvo el centro de la misión
Con velocidades de entre 100 y 260 Mbps desde la Luna, Artemis II abre una nueva etapa en las comunicaciones espaciales y prepara el terreno para futuras operaciones en la Luna y Marte.
El despliegue de esta nueva infraestructura obliga a reforzar la seguridad de enlaces críticos para la misión. En la Luna se ensayará la primera infraestructura de comunicaciones seguras más allá de la Tierra.
El sistema 020 de Artemis II transmite datos por láser con una capacidad muy superior a la de las misiones Apolo. La información viaja con anchos de banda de entre 100 y 260 Mbps desde la Luna, e incluso decenas de Mbps desde distancias comparables a Marte. En el caso de Apolo: Kbps.
«Este avance abre la puerta a una nueva generación de comunicaciones espaciales, más robustas, con mayor capacidad y preparadas para sostener futuras misiones de larga distancia”
José María Fachado, i3e
La Luna, futura base de operaciones
Podrá haber una presencia regular en la Luna y convertirla en plataforma de apoyo para futuras misiones a Marte, aprovechando recursos como el agua en forma de hielo y otros materiales estratégicos para sostener nuevas fases de la exploración espacial.
El sistema 020 no sustituiría a la radio, pero sí complementa la nueva arquitectura de comunicaciones espaciales.
Su funcionamiento, sin embargo, exige visión directa y un apuntamiento de gran precisión. Opera con haces de luz extremadamente estrechos. Puede verse afectado por las condiciones atmosféricas cuando la señal se dirige a telescopios en tierra. Los satélites relé garantizan la continuidad del enlace, actuando como repetidores capaces de concentrar el tráfico entre distintas naves o bases.
Pero de estas conexiones dependen:
- telemetría de las naves
- corrección de rumbo y posicionamiento
- datos médicos de la tripulación
- recepción de instrucciones operativas
El nuevo reto no es solo comunicar más, sino comunicar de forma segura en el espacio profundo. La ciberseguridad es estructural de la misión, mediante compresión, cifrado y arquitecturas como DTN, diseñadas para entornos marcados por la latencia, la interrupción y la distancia.
“La Luna será el banco de pruebas de la ciberseguridad espacial”
Todo lo que se ensaye ahora será determinante para futuras misiones a Marte, donde la distancia y la complejidad operativa obligarán a escalar aún más los sistemas.
“Estamos construyendo la primera infraestructura de comunicaciones seguras más allá de la Tierra”
LOCATION: Bldg. 8, Room 183 – Photo Studio. SUBJECT: Official crew portrait for Artemis II, clockwise from left: NASA Astronauts Christina Koch, Victor Glover, Canadian Space Agency Astronaut Jeremy Hansen, NASA Astronaut Reid Wiseman. PHOTOGRAPHER: Josh Valcarcel
