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¿Quién secuestra tus ovarios?

ovarios

Crisis del cortisol: así es cómo el estrés crónico secuestra tus ovarios y bloquea la ovulación. Mercedes Herrero, INTIMINA

El estrés crónico puede alterar las hormonas que regulan el ciclo menstrual, provocando ovulaciones irregulares o incluso la ausencia de ovulación o amenorrea.

Más allá del ciclo menstrual, el estrés afecta al bienestar íntimo femenino:

  • salud reproductiva
  • deseo sexual
  • lubricación

Estrategias básicas de autocuidado y una alimentación equilibrada son estrategias clave para ayudar a recuperar el equilibrio hormonal.

Mercedes Herrero, INTIMINA
Mercedes Herrero, INTIMINA

«A veces, incluso las cosas más pequeñas pueden afectar a tu cuerpo.

La presión laboral,

conflictos familiares o el tráfico son acontecimientos cotidianos que pueden provocar un aumento de cortisol.

Aunque esta hormona es útil para el equilibrio del metabolismo

y el control de la inflamación,

niveles elevados y prolongados en el tiempo pueden ser problemáticos»

El estrés crónico altera el ciclo menstrual y bloquea los mecanismos de la ovulación.

La ovulación

La capacidad del cuerpo femenino para ovular es una de las características fundamentales que hacen posible la reproducción.

“Cada mujer nace con la reserva ovárica que tendrá a lo largo de su vida.

Durante sus años reproductivos, varios óvulos comenzarán a crecer, aunque se liberará, de media, un óvulo en cada ciclo menstrual

Dos variantes, que el óvulo sea:

  1. fecundado y viaje hasta el útero, lo que puede dar lugar a un embarazo
  2. no sea fecundado y se reabsorberá.

Después de ser liberados, los óvulos solo sobreviven unas 24 horas por lo que disponen de poco tiempo para ser fecundados”

Fisiológicamente, este proceso ocurre dos semanas antes de la menstruación, es decir, en la mitad de un ciclo estándar de 28 días.

«Debemos tener en cuenta que cada cuerpo es diferente, pero lo normal es un ciclo de entre 25 y 32 días”

Estrés crónico y ovarios

Cuando el estrés deja de ser un estímulo puntual, y se cronifica, es cuando el organismo entra en un estado de alerta prolongado. Este escenario altera los delicados mecanismos hormonales que regulan el ciclo menstrual, más concretamente, empieza a interferir en la liberación de la

  • GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas), interruptor maestro activando otras hormonas clave como la LH (hormona luteinizante)
  • FSH (hormona foliculoestimulante), maduración de los folículos y de la liberación del óvulo

Cuando el cuerpo percibe que se encuentra bajo presión continua, pone en marcha mecanismos destinados a conservar recursos y a afrontar esa situación.

Al no considerar la reproducción como una función esencial para la supervivencia inmediata, la ovulación queda en un segundo plano.

Consecuencias
  •  Anovulación: la ausencia de ovulación.

“Cuando se altera el ritmo de secreción de GnRh, la producción de LH y FSH no es ordenada.

Estas hormonas son las que le indican al ovario que tiene que reclutar los folículos para elegir el mejor de ellos y producir la ovulación.

experimentarán algún episodio ocasional de anovulación,

pero si ocurre de forma regular hay que valorar si se debe a algún tipo de desequilibrio hormonal”

  • Ovulación retrasada: que puede dar lugar a ciclos más largos e impredecibles. Puede que se ovule en la fecha que se espera la regla.
  • Amenorrea inducida por estrés: Cese completo de la menstruación porque las señales hormonales han quedado “en pausa”. Serían anovulaciones duraderas.

«La ausencia de menstruación puede provocar problemas a corto y largo plazo como dificultades para quedar embarazada, deterioro de la salud ósea,

mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, depresión,

ansiedad, caída del cabello o acné”

Estrés y salud reproductiva

El cortisol alto no solo afecta al ciclo menstrual y la ovulación, sino que altera la respuesta sexual global.

“Al modificar el equilibrio hormonal, la salud reproductiva también se ve influida. El deseo sexual puede disminuir,

se puede reducir el flujo sanguíneo e incluso afectar a la lubricación vaginal, dificultando la excitación y el interés sexual”

Una crema íntima como Balmy de INTIMINA hidrata y calma los genitales externos, restaurando una sensación óptima de confort y suavidad. Es de larga duración, protectora y no altera el equilibrio natural del pH.

Recuperar el equilibrio también es parte del cuidado íntimo
  1. Priorizar el autocuidado. No debe entenderse como un lujo, sino como una herramienta de salud. Actividades tan sencillas como dar un paseo, leer, practicar yoga, escuchar música o dedicar unos minutos a la respiración consciente pueden ayudar a reducir la carga mental y favorecer un mejor equilibrio hormonal.
  2.  Cuidar la alimentación:
    1. Adelante, verduras de hoja verde, grasas saludables y cereales integrales
    2. Evitar el exceso de cafeína y azúcar
  3.  Escuchar las señales del cuerpo. Cambios en el ciclo menstrual, alteraciones del deseo sexual o molestias íntimas pueden ser indicios de que el estrés está teniendo un impacto mayor del que parece y merecen atención.
  4. Actuar cuando el estrés toma el control. Identificar la causa y trabajar para aliviarla mediante la comunicación, la atención plena o el apoyo profesional puede ayudar a prevenir consecuencias a largo plazo sobre la salud.
  5. Consultar con un especialista cuando sea necesario. La ausencia de tres o más menstruaciones consecutivas, el dolor pélvico intenso o cambios importantes en la salud requieren una valoración médica para descartar afecciones como el síndrome de ovario poliquístico o alteraciones tiroideas.
Foto de Ron Lach 

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