María Pérez Castellanos explica que esa pregunta, “¿Cómo puedo ayudarle?”, es la que realizan la mayoría de familiares de personas con esta enfermedad neurodegenerativa; quieren entender los cambios que están viendo en su ser querido y saber cómo actuar ante ellos
Hace nueve años ya que María Teresa se repite esta misma pregunta. Necesita saber cómo puede contribuir al bienestar de Pepi, su madre, quien vive aquejada de Alzheimer en una residencia Bouco de la firma emeis en Madrid.
De pequeños despistes a importantes lagunas en su memoria. Se desorientaba por las calles de su barrio, en el que había vivido toda la vida.
“No encontraba las cosas, se enfadaba y culpaba a su marido de escondérselas o quitarlas” María Teresa
La enfermedad evolucionó hasta que Pepi tuvo que ingresar en Bouco Santo Domingo. La residencia madrileña, cuenta con una Unidad especializada en personas que padecen Alzheimer y otras demencias. Allí, junto a otros profesionales, la atiende María Pérez Castellanos, psicóloga de la residencia, figura clave.
“Preguntan mucho por los cambios de conducta, por qué su familiar se muestra más irritable, por qué repite constantemente las mismas preguntas, por qué no quiere realizar determinadas actividades o por qué parece no reconocerles” María Pérez Castellanos, Bouco
Las respuestas sólo pueden obtenerse de una comprensión de lo que supone el Alzheimer, cuestión sobre la que los familiares son asesorados. También mediante la observación de cada mayor a nivel individual:
“Muchas veces una persona puede estar inquieta, levantarse continuamente, rechazar el aseo o no querer comer, y no siempre es fácil saber qué está intentando expresar. Sobre todo, intentamos no olvidar nunca que antes que una persona con Alzheimer tenemos delante a una persona, con su historia, sus gustos, sus miedos y su forma de ser”
800.000 personas padecen esta enfermedad en España según la Sociedad Española de Neurología (SEN)
“Algunas estimaciones más que triplicarán esta cifra que ronda el millón hasta situarlo en 3,6 millones los afectados por esta enfermedad para 2050” José María Jiménez, Bouco
Por eso, este médico recuerda la relevancia social de las residencias de mayores y sus equipos multidisciplinares, que atienden a un importante porcentaje de la población con Alzheimer.
Ponerse en la piel de afectados y sus familias: su día a día y no afrontarlo solos
Las actividades de reminiscencia específicas que se llevan a cabo en la residencia son una de las herramientas de estos centros contra la enfermedad. Se encuentran:
- Las encaminadas a despertar el recuerdo de personas, lugares y momentos que han formado parte de su propia vida
- A qué se dedicaban
- Cuáles eran sus aficiones
- Qué actividades realizaban
- Qué experiencias han sido importantes para ellos
«Esto nos permite trabajar desde algo que les resulta familiar y significativo y, al mismo tiempo, mantener su identidad y conectar con ellos” María Pérez Castellanos
La vida diaria está estructurada según ciertos hábitos que les aportan seguridad y estabilidad.
- El día comienza con el aseo y el desayuno
- A lo largo de la mañana los residentes participan en actividades y terapias: psicología, terapia ocupacional, animación y fisioterapia
- Después de la comida tienen un momento más tranquilo de descanso
- Por la tarde se realizan actividades como paseos, pintura y otras propuestas adaptadas a cada persona
El cuidado “va más allá de seguir unos horarios”
«La actitud de los trabajadores es la idónea en la lucha contra el avance de la enfermedad. Lo que más valoro es el cariño y el cuidado de mi madre, se siente muy querida y está a gusto, se la ve bien y eso es lo más importante para nosotros” María Teresa
Desde psicología se realizan valoraciones, estimulación cognitiva, intervención sobre aspectos emocionales y conductuales y seguimiento individualizado. La terapia ocupacional fomenta las capacidades funcionales, la fisioterapia mantiene y trabaja la movilidad y la parte física. Desde animación se realizan actividades que favorecen la socialización, la participación y el disfrute. La terapia asistida con animales, que se realiza una vez al mes y que les ayuda a favorecer la expresión emocional, es de las favoritas.
“Creo que es importante que las familias entiendan que no tienen que afrontar el Alzheimer solas. Para ayudarles se organizan en los centros los llamados Café Alzheimer, en los que se comparten experiencias, se explica el avance de la enfermedad y se plantean dudas y, sobre todo, se ofrecen respuestas y también compañía” María Pérez Castellanos
Lo que permanece: la necesidad del enfermo de sentirse querido, comprendido, respetado y acompañado
“Muchos pequeños momentos terminan siendo grandes: una sonrisa, que te busquen, que se tranquilicen cuando te acercas o que te den las gracias” María Pérez Castellanos
