El océano equilibra el planeta, regula el clima, genera el 50 % del oxígeno que respiramos y absorbe el 30 % del CO₂. Y está en peligro
No está en la conversación global, ni en la agenda ambiental ni en el desarrollo económico. Y los ecosistemas marinos se degradan a velocidad de crucero.
“Durante años hemos centrado nuestros esfuerzos en proteger el océano.
no basta.
Necesitamos actuar para recuperar su funcionalidad”
Marc García-Durán,
Underwater Gardens International
No es un problema abstracto
- presión sobre ecosistemas como el Mediterráneo
- alteración de corrientes oceánicas
- impacto creciente de fenómenos extremos
El sistema se transforma, los cambios ya son visibles y tienen implicaciones directas en el equilibrio global.
De la ambición a la ejecución: un brindis al sol.
“Nunca hemos tenido tanta información sobre el estado del océano.
pero seguimos sin actuar a la escala necesaria.
El reto no es diseñar nuevas políticas.
es implementar de forma efectiva las que ya existen”
Purificació Canals
Protección pasiva vs. recuperar la funcionalidad de los sistemas
De proyectos a escala
En los últimos años han empezado a surgir iniciativas que demuestran que la restauración marina es posible, tanto desde el ámbito científico como en su aplicación en entornos reales.
“Europa está avanzando en el desarrollo de soluciones para la restauración marina, pero el gran reto sigue siendo pasar de proyectos piloto a modelos replicables y sostenibles en el tiempo” Sergio Rossi, Ocean Citizen.
Un reto que también es social. Más allá de los aspectos técnicos, la relación entre sociedad y océano emerge como un factor determinante.
“No protegemos lo que no sentimos como propio. Recuperar esa relación es parte fundamental del cambio”
Eduardo de la Hoz
El papel del ciudadano y de los inversores no pasa tanto por resolver el problema de forma individual, como por formar parte de un cambio más amplio que implica una mayor conciencia y conexión con el entorno.
El debate actual apunta hacia una idea compartida: el reto ya no es únicamente proteger el océano, sino avanzar hacia su restauración.
Un cambio de enfoque que, según los expertos, marcará los próximos años y que exigirá una respuesta coordinada entre ciencia, política, economía y sociedad.
Foto de Jaume
