El agua es un lujo en Sudán. El cierre del estrecho de Ormuz dispara alarmantemente su precio en Dafur. Los niños los que más sufren
Carretas tiradas por burros cargadas con grandes depósitos de agua hacen cola en las estaciones de bombeo. El preciado cargamento se venderá puerta a puerta en campamentos de desplazados y comunidades vecinas.
Los precios del combustible se disparan. Pero también el coste de esos repartos en carros tirados por burros. El agua queda fuera del alcance de quienes huyen de la violencia en Sudán.
Sudán depende de los pozos perforados en profundidad en acuíferos
Los generadores diésel bombean el agua a tanques o tuberías que abastecen a personas y ganado en una tierra árida, actualmente en plena estación cálida.
Sube el precio del diésel. Se dispara el precio del agua. También la que se distribuye mediante los omnipresentes tanques tirados por burros.
Sudán es escenario de la mayor crisis de desplazamiento del mundo: nueve millones de personas han huido a otras partes del país a raíz del conflicto civil que dura ya tres años.
Darfur Oriental acoge 189.000 personas que han llegado sin nada
Viven en campamentos, principalmente en la capital del estado, El Daein, y sus alrededores, lo que supone una enorme carga para la ciudad, con una población de 377.000 habitantes.
«Los precios del agua aumentaron un 30 %. Esto está teniendo un impacto enorme en personas que apenas pueden permitirse sobrevivir. Cientos de miles de familias desplazadas —la mayoría de ellas mujeres y niños y niñas— no pueden permitirse comprar agua»
Mohammed Gebril, World Vision
Un bidón (20 litros) de agua cuesta 500 libras sudanesas (0,167 dólares). Las normas humanitarias establecen que una persona en una situación de emergencia debería recibir 15 litros al día, pero muchos hogares de ocho o nueve personas sobreviven con solo un bidón al día.
Las mujeres que viven en los campamentos solo pueden permitirse agua suficiente para beber y preparar comidas básicas. Necesitan más bombas de agua solares porque hay muy pocas.
Sin acceso a agua limpia, la gente bebe de fuentes de agua insalubres, lo que provoca brotes de cólera y fiebre tifoidea. Desde 2024, en todo Sudán se han registrado 113.000 casos de cólera, que han causado la muerte de 3.000 personas. Los menores de cinco años son los que corren mayor riesgo de muerte.
El trayecto del diésel hasta Darfur es largo y tortuoso
Tras ser transportado a través del estrecho de Ormuz hasta Kenia, se carga en camiones que cruzan Sudán del Sur y luego circulan por carreteras sin asfaltar hasta Sudán.
Sudán cuenta con abundantes reservas tanto de petróleo como de agua. Sin embargo, las refinerías de petróleo no están en funcionamiento debido al conflicto. Sudán alberga el mayor acuífero de agua fósil del mundo, que cubre el 29 % del territorio de Sudán —el tercer país más grande de África—. Pero una expansión masiva de pozos de perforación requiere que la paz y la inversión en infraestructuras regresen a Sudán.
