El empleo de las personas con discapacidad avanza a un ritmo insuficiente. Las barreras siguen sin caer. Persiste la discriminación
El empleo del colectivo con discapacidad apenas crece unas décimas en los últimos cuatro años. Mantiene una brecha de 40 puntos con la tasa de empleo de personas sin discapacidad.
Los Centros Especiales de Empleo son uno de los modelos más eficaces de inclusión laboral, con una evolución del empleo considerablemente superior.
El empleo de las personas con discapacidad sigue siendo muy limitado y lo sería más si no existieran los Centros Especiales de Empleo (CEE).
Tasa de empleo:
- con discapacidad
- 26,8 % en 2021
- 28,9 % en 2024
- sin discapacidad
- 66,1 % en 2021
- 69,7 % en 2024
Los CEE muestran un comportamiento claramente más dinámico.
Los centros asociados a CONACEE multiplican por 16 las personas empleadas
- 2.104 en 2012
- 34.936 en 2024
Asimismo, entre 2021 y 2024, el empleo en estos centros ha registrado un crecimiento medio interanual del 9,83 %. Se confirma la capacidad del modelo para generar empleo estable, adaptado y con un impacto directo en la inclusión laboral de las personas con discapacidad.
“Hemos consolidado un ecosistema de empleo estable y de calidad que crece sin pausa, demostrando que este modelo es una herramienta transformadora tanto para las personas con discapacidad como para el tejido productivo»
Albert Campabadal Blanco, CONACEE
Desempleo elevado y baja participación en el mercado laboral
Sin embargo, el contexto general sigue marcado por importantes desequilibrios.
Tasa de paro en 2024
- con discapacidad 18,5 %
- sin discapacidad 11,2 %
Pese a que el dato de la población con discapacidad ha descendido desde el 22,4 % registrado en 2021, la diferencia continúa siendo significativa.
A ello se le suma la baja participación en el mercado. La desigualdad es aún estructural y no responde solo a factores coyunturales. Solo el 35,4 % de las pCd estaba activa en 2024 frente al 78,5 % de la población sin discapacidad, Esta diferencia 40 puntos apenas ha variado en los últimos años.
El empleo como prioridad para la inclusión
El empleo debe situarse en el centro de las políticas de inclusión dado que, aunque los indicadores muestran una evolución positiva, el ritmo de mejora sigue siendo claramente insuficiente en relación con la magnitud del reto.
- reforzar las políticas activas de empleo
- facilitar el acceso al mercado laboral
- seguir apoyando modelos que han demostrado su eficacia, como los Centros Especiales de Empleo
“No basta con mejorar lentamente. Es necesario acelerar el ritmo y ampliar las oportunidades para que el empleo deje de ser una excepción y se convierta en una realidad para el conjunto de las personas con discapacidad”
