A la hora de cuidar la salud mental, la terapia parece que no es cosa de hombres: solo va uno de cada tres
El 75% de los suicidios en España son de hombres
«Síndrome de la red rota»: a partir de los 30 o 35 años, muchos varones descuidan sus amistades íntimas y quedan sin apoyo emocional fuera de la pareja. Señales:
- irritabilidad
- adicción al trabajo
- abuso de sustancias
Las demoras de meses e incluso de años en consultar molestias íntimas, evitan el diagnostico de patologías cardiovasculares o diabetes
Modas virales como el pheromone maxxing (dejar de ducharse para ligar), derivan de problemas de salud sexual masculina
Los hombres viven una media de 4,9 años menos que las mujeres por causas que, en su gran mayoría, son prevenibles
- factores biológicos
- consumo histórico de alcohol, tabaco y otras sustancias perjudiciales a la salud
- patrón sociocultural: creencia de que resistir el malestar en silencio y no exteriorizar la vulnerabilidad es sinónimo de fortaleza
Movember conciencia sobre prevención y el cuidado de la salud masculina, especialemnte en
- cáncer de próstata, testicular
- la salud mental y prevención del suicidio
Además, cada año se incrementa su impacto global: según sus datos, en 2024, consiguieron recaudar más de 83,1 millones de euros en donaciones y que casi 300.000 hombres en todo el mundo se dejaran bigote para visibilizar estas patologías.
El 75 % de las muertes por suicidio corresponden a varones
“Los hombres en edad adulta representan solo un tercio respecto a las mujeres que asisten a terapia. Y cuando dan el paso, la inmensa mayoría lo hace por presión de la pareja o la familia, tras una situación crítica insostenible, o derivados por el médico de cabecera”
Ángel Peralbo, Top Doctors Group
De hecho, el hombre suele llegar a consulta cuando el problema ya se ha cronificado.
Siguen midiendo sus fuerzas como si ponerse a prueba fuese una demostración de hombría y pedir ayuda, una debilidad.
Además, los signos de alarma suelen manifestarse de forma enmascarada.
Rara vez dicen ‘estoy triste’. Lo que vemos son signos externos como
- irritabilidad
- queja persistente
- estallidos de ira
- desencuentros
- hiperactividad laboral
- adicciones (alcohol, juego…);
señales que el propio entorno muchas veces normaliza creyendo que ‘él es así’.
El «síndrome de la red rota»
A partir de los 30 o 35 años, muchos varones descuidan sus amistades íntimas y quedan sin apoyo emocional fuera de la pareja
La soledad actúa como causa y como consecuencia en las crisis masculinas; la pérdida de la red social conduce a la acumulación de problemas y empeora el pronóstico ante reveses vitales como el desempleo o la ruptura familiar.
Cáncer de testículo: el tumor del varón joven muchas veces no duele
En el caso de los varones de entre 15 y 39 años, Movember pone el foco en el cáncer de testículo, el tumor más frecuente en esta franja. Aunque presenta una tasa de supervivencia superior al 95% si se diagnostica a tiempo, la autoexploración sigue siendo una asignatura pendiente.
Los hombres suelen ir a consulta cuando ya existe un problema evidente.
“Es muy habitual que sea la pareja quien anime o insista al varón para ir a consulta. Vemos pacientes que llevan meses, e incluso años, conviviendo con molestias urinarias o dificultades de erección pensando que ‘son cosas de la edad’ o que se resolverán solas” Josep Torremadé, Andrologia Barcelona by Taus Clinics
Frenos que llevan a los hombres a no ir a consulta
- temor a un mal diagnóstico
- miedo a la incontinencia
- pérdida de potencia sexual
- tabú al tacto rectal
A pesar de que hoy existen opciones diagnósticas avanzadas y no invasivas (analítica de PSA, ecografía o resonancia magnética), los hombres retrasan al máximo venir a consulta.
Otro error es no estar familiarizado con el propio cuerpo. Y eso puede ser un problema. Un tumor testicular casi nunca duele; por tanto, cualquier bulto, asimetría repentina, aumento de tamaño o sensación de pesadez debe ser valorado de inmediato.
Bulos virales como el “pheromone maxxing”
Las redes sociales no hacen sino agravar muchos aspectos del precario cuidado de la salud masculina. Actualmente existen tendencias pseudocientíficas que proliferan en estos canales, como looksmaxxing (lleva al límite la apariencia física masculina mediante rutinas de cuidado o intervenciones extremas), o el pheromone maxxing, (consistente en dejar de ducharse o evitar el desodorante para supuestamente atraer mediante feromonas). Todo ello busca desterrar la resignación sexual. Sin embargo, detrás de la búsqueda de estos remedios virales, suelen vincularse problemas de disfunción eréctil.
La erección no es un mecanismo aislado ya que precisa de una óptima circulación sanguínea. Por eso, un problema eréctil suele ser la primera señal de alarma de patologías cardiovasculares no diagnosticadas: hipertensión, colesterol elevado o diabetes. Además, el cansancio o la falta de motivación no siempre son hormonales; el estrés, el insomnio y la salud emocional provocan cuadros idénticos.
El ser humano no responde a señales de atracción sexual involuntarias por feromonas; el órgano vomeronasal no es funcional en adultos. Dejar de lavarse solo propicia irritaciones, acumulación de esmegma e infecciones como la balanitis. La higiene masculina debe ser diaria y sencilla, con agua y jabón suave.
Estas modas son un síntoma de vulnerabilidad psicológica en los más jóvenes.
Estas corrientes absurdas reflejan una carencia profunda de educación afectivo-sexual y una notable soledad e inseguridad. Cuando un chico no dispone de herramientas para vincularse de forma empática y madura, recurre a cualquier atajo biológico ilusorio para intentar resolver su necesidad de aceptación.
