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SOS buitre negro

Volar desde Portugal hasta el sur de Francia, Galicia o Andalucía siendo solo un adolescente no está exento de peligros mortales para el buitre negro

Volar desde Portugal hasta el sur de Francia, Galicia o Andalucía siendo solo un adolescente no está exento de peligros mortales para el buitre negro

Ese es el recorrido que realizan algunos ejemplares de la población juvenil de buitre negro (Aegypius monachus) establecida en el Parque Nacional do Tejo Internacional en Portugal. Las jóvenes aves que atraviesan en estos vuelos la península ibérica pertenecen a la mayor colonia de esta especie en ese país, donde el buitre negro se consideró extinto como especie reproductora en 1985 y actualmente está catalogada como Críticamente en Peligro.

Plan de Conservación de la Biodiversidad de Endesa

Endesa quiere minimizar el impacto ambiental de su actividad por ello promociona la conservación del oso pardo en el Pirineo, la recuperación de la tortuga mediterránea en la comarca de Les Garrigues (Lleida), o la conservación de especies de quirópteros amenazadas en centrales hidroeléctricas y grandes infraestructuras de Endesa a través del proyecto Endesabats.

También, la protección de la avifauna ibérica, incluyendo, además del buitre negro, especies como el milano real en Aragón, la carraca europea en los Parques Naturales de Aiguamolls de l’Empordá y Montgrí en Girona, el águila perdicera en Cataluña, el águila pescadora en la provincia de Cádiz, el cernícalo primilla en Aragón y Málaga o el urogallo en los Pirineos.

El buitre negro en España supera las 2.500 parejas reproductoras, que corresponden al 20 % de la población mundial y al 90 % de la población europea. En Portugal, su población no supera las 50 parejas en todo el país.

Endesa pretende incrementar el conocimiento de los movimientos de dispersión juvenil y las principales amenazas dentro de la península ibérica para la mayor colonia de esta especie en Portugal. Endesa está llevando a cabo el mayor estudio de detección toxicológica en una población de aves rapaces amenazadas en Portugal y, posiblemente, en uno de los mayores estudios de monitorización toxicológica de pollos de buitre negro en Europa.

Se ha equipado con dispositivos GPS 15 a pollos de buitre negro procedentes de esta colonia. De esta forma se ha podido comprobar que, durante el período de dispersión juvenil (entre marzo y julio de su segundo año de vida), visitan amplias zonas de la península Ibérica llegando a puntos muy alejados de su colonia natal, como el sur de Francia, Galicia o Andalucía, si bien se han identificado algunas zonas con una alta permanencia de estos individuos.

En este sentido, estos animales se localizan de forma muy asidua en ambas zonas de la frontera hispano-lusa en las proximidades del rio Tajo, muy frecuentemente en el Parque Natural Do Tajo Internacional, pero también en otras áreas protegidas como el Parque Natural da Serra de São Mamede en Portugal y la ZEPA de la Sierra de San Pedro en Extremadura, así como otras áreas más alejadas en el sur ibérico, principalmente Sierra Morena y la zona limítrofe entre las provincias de Sevilla y Badajoz.

A la búsqueda de 16 sustancias tóxicas nocivas para el buitre negro, como metales pesados, antibióticos y antiinflamatorios veterinarios

Por otra parte, se ha realizado un chequeo veterinario tanto de todas las aves equipadas con emisor como de otros pollos nacidos en esta colonia. Un control que se ha visto reforzado durante el último año, duplicando el número de ejemplares examinados con respecto a los de años anteriores y ampliando la búsqueda y detección de sustancias peligrosas para los buitres hasta un total de 16, incluyendo materiales pesados, así como algunos antibióticos y antiinflamatorios de uso veterinario que pueden tener efectos muy negativos para los buitres. Estos tóxicos llegan a los buitres normalmente a través del consumo de cadáveres de ungulados silvestres, provenientes de la caza y del ganado. En total, en el período 2018-2021, se han examinado casi 40 pollos de buitre negro, lo que supone aproximadamente el 50 % de esta colonia de buitres negros.

Hasta ahora, solo se ha detectado plomo y cadmio en algunas de las crías de buitre negro en 2018, mientras que no se han detectado otros metales pesados o productos veterinarios en niveles significativos en la gran mayoría de las aves estudiadas.

Aunque esto puede parecer un resultado positivo, la reciente aparición de un buitre negro muerto este año en Aragón por diclofenaco, un antiinflamatorio de uso veterinario letal para las poblaciones de buitres que ha producido la mortalidad de más del 90 % de la población de buitres en Asia afectando a varias especies, refuerza la necesidad de una permanente vigilancia ante la presencia de estos productos en las especies de buitres. Este hecho refuerza la necesidad de creación y mantenimiento de programas de vigilancia toxicológica a largo plazo, como este, que permitan una rápida detección de cualquier tóxico en las poblaciones de aves amenazadas y en especial en aquellas de tamaño reducido, como el buitre negro en Portugal.

Endesa colabora en el marco del proyecto “Investigação e monitorização de avifauna no PN do Tejo Internacional” a través del Fundo Ambiental, con:

  • Hawk Mountain Sanctuary
  • Instituto para a Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF)
  • P.N. do Tejo Internacional
  • Servicio de Toxicología de la Universidad de Veterinaria de Murcia
  • QUERCUS

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