¿Qué hacemos cuando el acuerdo de París no se cumple? Este mundo hiperconectado, pacífico y cooperativo se escaquea
Foto de Ralph W. lambrecht
El Fondo de Pérdidas y Daños afronta una crisis de solvencia estructural incluso antes de estar plenamente operativo. Las aportaciones de las economías avanzadas siguen siendo voluntarias. El tratado es jurídicamente vinculante en cuanto a la presentación de objetivos. Pero no hay sanciones a los que se escaquean.
La brecha de justicia climática continuará ensanchándose. El coste del rebasamiento se trasñada a las sociedades menos preparadas para absorberlo.
Soluciones
- arancel climático en aduanas (CBAM) a las importaciones de países laxos
- sanciones comerciales automáticas directas sobre los activos económicos de quienes incumplan de forma reiterada la trayectoria de reducción del 55 % fijada para 2035
- impuestos globales permanentes sobre
- beneficios extraordinarios de las corporaciones de combustibles fósiles
- transacciones financieras transfronterizas, convirtiendo la reparación y la transferencia tecnológica en derechos de desarrollo incondicionales para el Sur Global
Es imposible evitar que las temperaturas globales rebasen el umbral crítico de los 1,5°C
Debemos pasar
- de una estrategia de mitigación idealista
- a la gestión del inevitable impacto del rebasamiento térmico mundial
Nos dirigen hacia un peligroso aumento de 2,6°C con consecuencias imprevisibles.
Olas de calor extremo seguidas de sequías sistémicas o inundaciones torrenciales desbordan los planes de contingencia convencionales en muchos sectores.
Energético e infraestructuras. Oferta deprimida crónicamente y picos de demanda extrema difíciles de absorber. Resistencia de los materiales en las redes de transporte reduciendo la eficiencia de las líneas eléctricas. Y el rendimiento de los paneles fotovoltaicos disminuye.
Agroalimentario. Destrucción de cosechas en cuestión de días. Degradación crónica de los suelos, generando una inflación estructural en el precio de los productos.
Logística. Interrupción perpetua. Subida persistente del nivel del mar y el calentamiento de las aguas costeras degradan de forma silenciosa e ininterrumpida las cimentaciones de los grandes puertos comerciales internacionales.
Inundaciones repentinas colapsa de forma recurrente los nodos de transporte (carreteras, vías férreas y terminales de carga)
Megasequías reducen de forma drástica los caudales fluviales de arterias comerciales críticas como el Rin, el Danubio o el Canal de Panamá.
Todo ello repercute directamente en un sector asegurador que está teniendo problemas para fijar el precio de unas primas que en muchos casos se vuelven prohibitivas.
Plan B: capturar carbono
Para que el planeta logre enfriarse en la segunda mitad del siglo sería necesario reducir un 55% las emisiones para 2035 (en comparación con los niveles de 2019) y frenar los supercontaminantes de corta vida como el metano. Pero parece que las soluciones naturales no son suficientes y ante ello la ONU propone retirar miles de millones de toneladas de CO₂ directamente de la atmósfera; algo muy complejo e incierto que ha pasado de ser una opción teórica a convertirse en una necesidad dentro de los modelos climáticos oficiales.
“Tratar de solucionar el problema del sobrepaso térmico limpiando el aire sin cerrar el grifo de las emisiones es una estrategia comercialmente insostenible y climáticamente suicida”
Cambio climático, qué hacemos cuando el acuerdo de París no se cumple OBS Business School, Oriol Palom, 2026
