Tribuna

El compromiso con el medio ambiente: nuestra responsabilidad, nuestra pasión

La necesidad de educar en valores medioambientales es una labor que no debemos dejar solo en manos de la comunidad educativa, ni de las instituciones

A mi modo de ver, todos debemos asumir nuestra parte de responsabilidad en esta apasionante tarea, también desde el ámbito empresarial.

Y digo apasionante con total convicción. Porque ¿Qué hay más estimulante que transmitir a otros los valores que uno encarna y defiende?

Hoy en día no hay ninguna organización que pueda crecer dando la espalda a la sostenibilidad, a la protección del medio ambiente

En Grupo Tejedor Lázaro tenemos como leitmotiv el cuidado de la naturaleza. Este compromiso refleja nuestra visión como compañía, es la esencia de nuestro negocio, está presente en cada uno de nuestros procesos y actividades y lo más importante, lo compartimos con todos nuestros profesionales y stakeholders.

La responsabilidad con el medio ambiente, la naturaleza y, en definitiva, el cuidado de lo que nos rodea es un asunto que debemos abordar con urgencia y de forma conjunta, colaborando entre todos los agentes sociales. Porque la acción es importante, por supuesto, pero también lo son la sensibilización y la educación, ya que son la única vía para que este compromiso se haga más grande, más fuerte, llegue más lejos y perdure en el tiempo.

Cada vez somos más los que, desde el ámbito empresarial, actuamos y, a la vez, promovemos una conducta medioambientalmente responsable.

Por ejemplo, en Grupo Tejedor Lázaro hemos definido un Reglamento Medioambiental para la integración progresiva de variables ambientales, que nos sirven como indicadores y hoja de ruta para respetar más y mejor a nuestro planeta: reducción de emisiones de dióxido de carbono, gestión adecuada de los residuos y una apuesta por la recuperación proactiva del medio ambiente -a través de la plantación y conservación de pinares y otros árboles den nuestro entorno- son algunas de las acciones que realizamos.

La gestión empresarial fundamentada únicamente en resultados económicos ya no tiene cabida, ni sentido, en la sociedad actual. El amor y el respeto por la naturaleza, por los animales, por el entorno; su conservación, bienestar y riqueza se presentan como pilares fundamentales para seguir avanzando y creciendo como sociedad y, por supuesto, en consecución de un tejido empresarial -presente y futuro- más justo y sostenible.

Y esto no es solo hablar de deber, de compromiso y de responsabilidad… sino de pasión.

Carlos Tejedor Lázaro, presidente del Grupo Tejedor Lázaro

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