La Ley SAC brinda a las empresas una oportunidad ante el cliente para convertir la accesibilidad universal en una exigencia operativa
Establece un periodo de adaptación para las empresas que finaliza el 28 de diciembre de 2026.
La nueva Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC) proporciona a las empresas una oportunidad para revisar sus modelos de atención al cliente.
La nueva normativa sitúa la accesibilidad universal como requisito transversal y clave en el servicio a consumidores y usuarios.
“Cumplir la norma exige algo más que habilitar canales de contacto. Requiere procesos claros, información comprensible, equipos formados y soluciones que permitan a cualquier persona resolver una consulta, incidencia, queja o reclamación sin barreras”
Pilar Soret, ilunion
Afecta a empresas que prestan servicios básicos de interés general y a todas las compañías que vendan bienes o presten servicios a consumidores finales.
Establece una especial protección para pCd, mayores y otros perfiles en situación de vulnerabilidad.

Capacitación del personal para evitar respuestas desiguales ante necesidades similares.
“Una atención accesible depende también del conocimiento profesional,
la escucha activa,
la capacidad para detectar barreras
y la aplicación de ajustes razonables”
La Ley SAC establece un periodo de adaptación que finaliza el 28 de diciembre.
La accesibilidad deja de ser un elemento añadido para formar parte del núcleo del servicio, junto a la calidad, la eficiencia, la transparencia y la protección de los consumidores. Se requieren
- diagnósticos
- auditorías
- planes de acción
- identificar barreras
- revisar protocolos
- medir la calidad del servicio
- preparar evidencias de cumplimiento

