Tribuna

La pandemia, la guerra y el cambio climático refuerzan el interés por lo ASG

La pandemia de COVID-19 contribuyó a acelerar la agenda ASG, pero es posible que la trágica invasión de Ucrania precipite aún más su evolución

La pandemia puso el foco en las cuestiones sociales, y dos años después el conflicto de Ucrania ha hecho que la atención de los inversores se dirija a las cuestiones de gobierno corporativo. Por otro lado, la creciente sensibilización sobre las consecuencias y la importancia del cambio climático provoca que las cuestiones medioambientales continúen dominando el interés de los inversores ASG.

Estas y otras muchas conclusiones más quedan recogidas en el estudio global anual de Capital Group sobre los factores ESG, publicado en mayo de 2022. El estudio, que recoge las opiniones de 1.100 profesionales de la inversión institucional y mayorista de Europa, Norteamérica y Asia Pacífico, muestra que las tendencias ESG continúan ganando terreno.

Nuevo impulso a las cuestiones ASG

La sostenibilidad y las cuestiones ASG continúan cobrando impulso, gracias a la demanda de los inversores y el deseo de generar un impacto.  Frente a las cifras registradas el año anterior, esta vez hay una mayor proporción de inversores internacionales que describen su postura en materia de cuestiones ASG como un enfoque de convicción, aceptación o conformidad. El grupo de inversores que ya invierte en cuestiones ASG ascendió a casi el 90 %, frente al 84 % del 2021, mientras que el grupo que aún no lo hace ha caído al 11 % desde el 16 % del año pasado.

Solo el 13 % de los inversores globales piensa que se trata de una tendencia pasajera que acabará pasando de moda.  Es decir, la mayoría de los inversores consideran que las cuestiones ESG constituyen una parte permanente y fundamental del entorno de inversión.

Se mantiene el dominio de las cuestiones medioambientales, pero hay un mayor reconocimiento a las cuestiones sociales

Las presiones estructurales y sociales derivadas del cambio climático han sido cruciales para convertir a las cuestiones medioambientales (la A de la sigla ASG) en la principal preocupación de los inversores en materia de sostenibilidad. Tal y como demuestra el estudio, estas cuestiones continuaron dominando las decisiones de inversión; el interés de los inversores por los factores medioambientales aumentó con respecto al que mostraban el año pasado (47 % frente a 44 %).

A pesar de este mayor interés por las cuestiones medioambientales en 2022, hay indicios que apuntan a que esta situación podría cambiar en el futuro, ya que los inversores reconocen un cierto desequilibrio. El 41 % de los inversores encuestados considera que este enfoque medioambiental está pasando por alto las cuestiones sociales.

El análisis cualitativo que llevamos a cabo en el marco del estudio nos explica el porqué de esta opinión. Es posible que el impacto de la COVID-19 haya aumentado la sensibilización de la sociedad acerca de la importancia que tienen la seguridad en el lugar de trabajo o el acceso a la sanidad y la educación.

Las estrictas medidas de confinamiento que se impusieron en todo el mundo obligaron a las compañías, especialmente a aquellas que operaban en los sectores de la atención sanitaria y el comercio minorista, a garantizar la seguridad y el bienestar de sus empleados. Muchas de ellas proporcionaron equipos de protección a sus trabajadores o ampliaron las bajas por enfermedad al personal temporal y a los empleados externos. Otras, con el fin de extender su ayuda a toda la comunidad, ofrecieron sus bienes y servicios de forma gratuita, como el acceso a internet y a videoconferencias o el aprendizaje a distancia a escuelas y universidades.

Los inversores son ahora más conscientes de que los problemas sociales pueden tener consecuencias importantes y de gran alcance para las compañías y las comunidades a las que pertenecen, por lo que el impacto de la pandemia podría llevarles a considerar una gama más amplia de cuestiones ASG. 

Mayor relevancia de las cuestiones de gobierno corporativo

La invasión de Ucrania por parte de Rusia puso también en el punto de mira ciertas cuestiones ASG. En este sentido, los encuestados expresaron su preocupación por las cuestiones relativas al gobierno corporativo.

La respuesta internacional a la agresión rusa no fue solo política: el sector empresarial también se apresuró a expresar su postura. Muchas compañías realizaron declaraciones sobre su exposición a Rusia.

En Capital Group, seguimos con atención la actuación de las empresas. Si bien gran parte de la atención mediática se ha centrado en las compañías que han anunciado medidas, nosotros hemos prestado especial atención a aquellas empresas que no han realizado declaraciones públicas al respecto, algo que nos ha ayudado a entender mejor cuáles pueden ser las repercusiones y cómo pueden afectar a la actividad de las compañías.

Fueron varios los inversores encuestados que se hicieron eco de esta preocupación por las cuestiones de gobierno corporativo.

«Creo que la crisis contribuirá a que las cuestiones de gobierno corporativo comiencen a adquirir una mayor relevancia», señala el director de inversiones de una consultora italiana independiente. «Pero debería haber sido siempre así. Es triste que necesitemos una tragedia y una guerra para darnos cuenta de la importancia de estas cuestiones».

En la misma línea, un gestor de una gestora británica afirma:

«Creo que la crisis ha reforzado el argumento ESG, porque está haciendo que nos centremos en lo que es realmente importante. De ahí que las cuestiones de gobierno corporativo estén cobrando tanta relevancia, en mi opinión».

Los mercados de inversión siempre han sentido el impacto de los grandes acontecimientos que se han producido en el mundo. Es importante tratar de entender cuáles son sus efectos de primer, segundo y tercer orden y cómo pueden afectar a las decisiones de inversión. Y la consideración de estas consecuencias desde una perspectiva ASG puede ofrecer una visión más amplia y ayudar a los inversores a contextualizar estos acontecimientos.

No obstante, la encuesta ha puesto de manifiesto algunos de los retos que aún quedan por superar.

El acceso a datos ASG coherentes y fiables sigue siendo uno de los mayores problemas

Una de las cuestiones que salió a la luz en el estudio del año pasado, y que se ha visto reforzada por los resultados de esta nueva edición, se refiere a las dificultades que tienen los inversores para acceder e interpretar los datos ASG. Entre las cuestiones concretas a las que se refirieron los encuestados destacan el acceso a los datos ASG, la coherencia entre los distintos proveedores de datos ESG y la transparencia de los datos procedentes de los índices de referencia.

Estas dificultades relativas a la solidez de los datos y la falta de coherencia entre las calificaciones están limitando la capacidad de los inversores para incorporar las consideraciones ESG a sus procesos de inversión.

El principal problema que alegaron los inversores para realizar inversiones ASG está en la falta de coherencia entre los diferentes proveedores de calificaciones ASG (25 %).  Le siguen de cerca las dificultades para acceder a los datos y la información ASG.

La falta de precisión y de coherencia de las calificaciones ASG es el resultado de múltiples factores. Uno de ellos es que estas calificaciones se basan en datos de carácter retrospectivo que no sirven para evaluar de forma adecuada el valor futuro de aquellas compañías que están en proceso de transición hacia un enfoque más sostenible. Estas empresas podrían contribuir a impulsar el cambio que se necesita y convertirse en los líderes ASG del mañana. La naturaleza subjetiva de los sistemas de calificación también favorece que existan opiniones diversas sobre la importancia relativa y el impacto material de los diferentes factores ASG en diferentes sectores y países.

La falta de homogeneidad de la normativa también se considera un obstáculo importante. Los inversores esperan que los reguladores proporcionen normas y definiciones comunes. Cuando se les pregunta qué deberían priorizar los marcos normativos en materia de cuestiones ESG en sus respectivos países, la respuesta más citada es la necesidad de armonización de normas, taxonomías e indicadores globales (45 %). Es decir, los inversores desean ir simplificando lo que hoy en día es una red cada vez más compleja y desarticulada de normativas internacionales emitidas por entidades distintas.

Las cuestiones ASG podrían ampliar su alcance si se solventaran todos estos problemas relacionados con los datos. Los resultados de nuestro estudio global demuestran que la sostenibilidad y las cuestiones ESG continúan cobrando impulso.  A pesar de las dificultades que existen en torno a los datos, parece que la sensibilización de los inversores acerca de los factores ASG, no solo está aumentando, sino que además se está ampliando para abarcar una gama más variada de cuestiones sociales y de gobierno corporativo.

Jessica Ground, Directora global de ESG, Capital Group

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