Sudán, 1000 días de dolor, violencia, guerra, hambrunas y sufrimiento de 21 millones de personas
1000 días de violencia, hambre y desplazamientos en Sudán. Una crisis humanitaria sin precedentes, con dos hambrunas declaradas en menos de un año y 21 millones de personas pasando hambre.
En Sudán, la mitad de los servicios básicos de salud y suministro de agua no funcionan. 33 millones de personas necesitan ayuda urgente. Además, el país se enfrenta la mayor crisis de desplazamiento del mundo, con casi 14 millones de personas forzadas a abandonar sus hogares.
A pesar de los asedios, la inseguridad y los bloqueos de acceso, Acción contra el Hambre continúa trabajando sobre el terreno para proporcionar
- tratamiento contra la desnutrición
- servicios de salud
- agua potable
- actividades de promoción de la higiene
- atención a las poblaciones más vulnerables
«El mundo nos ha olvidado.
La gente fuera de Sudán no sabe lo que está pasando aquí”
Amina (nombre modificado por motivos de seguridad)
Amina y su familia huyeron de la violencia y sobreviven gracias a pequeños trabajos en un mercado informal. La escasez de alimentos y agua es permanente; mantener unas condiciones mínimas de higiene es una lucha diaria, y la inseguridad es tal que incluso volver a casa con la ayuda humanitaria que ha recibido —alimentos y suministros de agua— supone el miedo constante a que se la arrebaten en el camino.
El caso de Amina no es el único. Tras 1000 días de conflicto armado ininterrumpido, sus necesidades —como las de casi la mitad de la población sudanesa— continúan estando muy lejos de atenuarse. Su mayor deseo es sencillo y urgente: que termine la guerra, que haya seguridad y que su familia pueda vivir con dignidad.
Tres hambrunas declaradas en todo el mundo, dos de ellas en Sudán
Hay tres hambrunas declaradas en el mundo, una clasificación que solo se aplica en las condiciones de hambre más extremas. De ellas, dos en Sudán, ambas en menos de un año:
- El Fasher, a finales de 2024
- Kadugli, en noviembre de 2025
- con otras 20 localidades en riesgo en Darfur y Kordofán.
El conflicto ha devastado los sistemas alimentarios: los asedios prolongados, la destrucción de mercados y tierras agrícolas, el colapso de la economía y la interrupción de las rutas comerciales han provocado una inflación extrema y una drástica pérdida del poder adquisitivo. En muchas zonas, los alimentos apenas llegan a los mercados y, cuando lo hacen, sus precios son inalcanzables para la mayoría de las familias.
Estas circunstancias han llevado a Sudán a sufrir una de las crisis de hambre más graves del mundo. 21 millones de personas sufren hambre a diario. De ellas, 375 000 sobreviven en condiciones catastróficas, enfrentándose a
- hambre extrema
- desnutrición aguda
- riesgo real de muerte
Incontables familias se ven obligadas a sobrevivir alimentándose de hojas y comida para animales.
Entre el 70 % y el 80 % de los hospitales en las zonas afectadas por el conflicto no están operativos
Tras 1000 días de guerra, el impacto va mucho más allá del hambre. 33 millones de sudaneses necesitan ayuda urgente debido a la falta de alimentos y el difícil acceso a servicios básicos como la atención médica, el agua potable y la protección.
El colapso de los sistemas de salud es alarmante. Entre el 70 % y el 80 % de los hospitales y centros de salud en las zonas afectadas por el conflicto no están operativos. La mitad de la población carece de acceso a atención médica básica, en un contexto marcado por ataques continuos contra hospitales y personal sanitario.
Por otro lado, el 60 % de los servicios de agua potable no funciona. Esta falta de acceso a agua segura y a condiciones mínimas de higiene ha provocado brotes de enfermedades infecciosas, como el cólera, que agravan aún más la presión sobre unos servicios de salud ya colapsados. A finales del año pasado, se habían detectado 72 000 casos de cólera, con 2 000 muertes registradas en el país.
La crisis de desplazamiento más grave del mundo
“Desde el inicio de la guerra, 14 millones de sudaneses se han visto obligados a abandonar sus hogares para huir del conflicto, más de la mitad de ellos menores de edad. Esta situación ha dado lugar a la que ya es la mayor crisis de desplazamiento del mundo actual”
Samy Guessabi, Acción contra el Hambre
10 millones de personas han buscado refugio en campos de desplazados dentro del país, mientras que más de 4 millones han huido a países vecinos como Chad, Egipto o Sudán del Sur.
En Tawila (Darfur del Norte), la llegada de personas desplazadas que huyeron de El Fasher aumentó considerablemente debido a la intensificación de la violencia en la capital estatal de la región.
Al mismo tiempo, hay desplazamientos masivos también en Kordofán, especialmente en Kordofán del Norte y en Babanusa, en Kordofán Occidental, debido a la escalada del conflicto en las últimas semanas.
Sin embargo, la situación en los campos de desplazados en las comunidades de acogida sigue siendo extremadamente precaria: están superpoblados y al borde del colapso debido al número de personas que llegan cada día.
Las mujeres y niñas desplazadas afrontan un riesgo exacerbado de violencia de género. A día de hoy, más de 12 millones de sudaneses, principalmente mujeres y niñas, están en riesgo de sufrir o presenciar violaciones, abusos sexuales, secuestros, trata, matrimonios infantiles y explotación. Esta cifra ha aumentado un 80 % desde 2024 y un 350 % desde que comenzó la guerra en abril de 2023.
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