El Gobierno de España se escaquea de sus obligaciones y traslada sus responsabilidades a los propietarios, que tienen miedo de ocupaciones, impagos y destrozos
La actual regulación de vivienda en España aumenta la reticencia de los propietarios a alquilar a familias con niños. Ante la inseguridad jurídica y la asunción de riesgos económicos, los propietarios optan por extremar la cautela en la selección de inquilinos, buscando perfiles que perciben como de menor riesgo.
“El mercado del alquiler en España se encuentra en un momento crítico,
marcado por la escasez de oferta y la escalada de precios.
las medidas gubernamentales buscan estabilizar el mercado y proteger a los inquilinos.
pero la realidad es que generan un efecto contrario y no deseado:
la vulnerabilidad de ciertos colectivos se agrava al limitar sus opciones de acceso a la vivienda,
no por mala voluntad del propietario,
sino por un sistema que traslada responsabilidades que corresponden al Estado”
Eduardo Garbayo, Spotahome
Inseguridad jurídica y selección de inquilinos
Ante el miedo a impagos, ocupación ilegal o desperfectos, los propietarios prefieren excluir como inquilinos a familias con niños.
“Este criterio no es arbitrario.
Es una consecuencia directa de un marco legal que, al intentar proteger a los inquilinos en situación de vulnerabilidad, traslada la carga de dicha protección a los propietarios.
El resultado es una limitación de las opciones para estos grupos, a quienes les resulta cada vez más difícil acceder a una vivienda digna”
El Gobierno de España se escaquea
La normativa obliga indirectamente a los propietarios a asumir riesgos y costes. Este traspaso de la responsabilidad al final impacta en que los propietarios intenten evitar inquilinos que perciben de alto riesgo.
Asimismo, los inquilinos con mascotas también se ven discriminados a la hora de acceder al alquiler por considerarse de riesgo ante posibles daños.
En el segmento de alquiler de temporada, los inquilinos más apreciados por los propietarios son los estudiantes, que representan el 45% de los inquilinos, seguidos por profesionales jóvenes con un 24 %.
“Estos grupos poblacionales suelen estar bien vistos por los propietarios porque estiman que entrañan menos riesgo, ya que en muchas ocasiones los padres avalan”
Sin seguridad jurídica, ni hay ampliación del parque inmobiliario
Las principales inquietudes que los propietarios señalan en el estudio a la hora de poner su vivienda en alquiler son los impagos, la ocupación ilegal y los daños a la propiedad. Los cambios constantes en la legislación también son una fuente de preocupación importante, generando un clima de incertidumbre que impacta directamente en la oferta de vivienda.
El 38 % de los propietarios tiene miedo a alquilar a familias con niños debido a la regulación de vivienda
Los inquilinos con mascotas también se ven afectados por este veto.
El 45 % de los inquilinos del alquiler de temporada son estudiantes y el 24 % son profesionales jóvenes
La razón principal para subir el precio del alquiler es el aumento de la inflación y el coste de vida, para adaptarlo al mercado actual… pero algunos no han incrementado precios
Preocupaciones de los propietarios
- impagos (61%)
- ocupación ilegal (58%)
- daños a la propiedad (57%)
- cambios en la legislación (56%)
El perfil de los propietarios en España
- 40 % mayores de 60 años
- 40 % entre 46 y 60 años
- 56 % posee una única propiedad en alquiler
- 36 % tiene entre dos y cuatro
Muchos pequeños propietarios dependen de sus propiedades como un complemento importante a sus ingresos o pensiones. La inseguridad jurídica y económica es crítica para ellos.
La inseguridad jurídica para alquilar supone que menos propietarios pongan su vivienda en alquiler. Aquellos que lo hacen, se curen en salud con la elección del inquilino, incrementando sus exigencias al haber un desequilibrio brutal entre oferta y demanda. El propietario se ha vuelto extremadamente más selectivo. Descarta a aquellos inquilinos en los que percibe un mayor riesgo en el caso de que haya problemas.
“Si los propietarios se sintieran protegidos frente a esos riesgos, no verían la necesidad de excluir perfiles de inquilinos ni de extremar las condiciones del alquiler”
