Respeto para ancianos, niños y personas con discapacidad

Todos abogamos por ciudades accesibles, dinámicas, ecológicas y humanas. No cabe duda que la bicicleta, los monopatines y los patinetes (eléctricos o no) han revolucionado la movilidad urbana y pueden ser solución a los graves desequilibrios a los que nos enfrentamos con el suicida crecimiento insostenible de cemento y estrés. Sin embargo, también existen amenazas sobre los peatones. El uso y estacionamiento incorrecto, egoísta y canalla de estos de estos elementos son un grave riesgo para la seguridad y accesibilidad de la vía pública de los peatones

El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Aragón (CERMI-Aragón) ya ha advertido del problema que supone para las personas con discapacidad el mal uso y aparcamiento de los nuevos elementos de movilidad urbana, sean eléctricos o no, por la inseguridad y falta de accesibilidad que generan en la vía. El grupo de damnificados se amplía a ancianos y niños que pueden no percatarse ante su exceso de velocidad en las aceras y silenciosa movilidad y no puedan sortearlos. Los accidentes ya se están produciendo. La seguridad personal de los peatones en sus desplazamientos ha encontrado un nuevo enemigo a sumar ya a los coches que no respetaban los semáforos o pasos de cebra.

Además, estos elementos móviles, en ocasiones, aparcan en sitios que obstaculizan el paso para las personas con discapacidad o ancianos. Hasta ahora los malvados eran solo los coches que lo hacían en plazas reservadas para discapacidad o en doble fila impidiendo haciendo inaccesible la vía pública. Entre las trampas más frecuentes, destacan las de aparcar en el cruce de dos calles, en el acceso a un paso de peatones o cruzado en medio de la acera. Estas prácticas pueden derivar en impedimento para transitar o producir un accidente de consideración.

Desgraciadamente, hoy en día, la vía es en una carrera de obstáculos y limita la autonomía de las personas con discapacidad, ancianos, niños y de los peatones en general. CERMI-Aragón invita (y culturaRSC.com se suma a esta invitación) a que los usuarios coloquen patinetes y bicicletas en paralelo y en la parte externa de la acera, siempre y cuando no exista un aparcabicis, para una convivencia respetuosa con todos los ciudadanos. También les ruega no poner en peligro a los peatones con su excesiva velocidad y su zigzagueo constante entre ellos.

Los ayuntamientos deberían acelerar la aprobación de una normativa efectiva de uso y circulación de estos vehículos, que contemple la prohibición de tránsito de bicicletas y patinetes por la acera.