La sostenibilidad se construye localmente. Su verdadero valor se mide por el impacto que generamos en los territorios donde operamos
Fernando Escandell, Roquette España
La sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes retos de nuestro tiempo. Sin embargo, más allá de los compromisos globales y los objetivos corporativos, su verdadero valor se mide por el impacto que generamos en los territorios donde operamos.
Aquí es donde las empresas podemos demostrar que nuestro compromiso va más allá de las palabras y se traduce en acciones concretas para proteger los recursos naturales y contribuir al bienestar de las comunidades locales.
Nuestro enfoque de la sostenibilidad está profundamente ligado a nuestro propósito: juntos, convertimos el potencial de la naturaleza en lo esencial de la vida
Este propósito guía la forma en que obtenemos, transformamos y valoramos los recursos naturales, asegurando al mismo tiempo su preservación para las futuras generaciones. Nuestra visión de sostenibilidad se articula a través de nuestro programa global de sostenibilidad life+nature. La plataforma de participación «Preserve the Planet» refleja una convicción clara: el crecimiento empresarial debe ser compatible con la conservación de los ecosistemas y el uso responsable de los recursos naturales.
En Benifayó, llevamos años trabajando para convertir ese compromiso en una realidad tangible
Comenzamos en 2025 con una visión de largo plazo centrada en dos prioridades para nuestro entorno:
- protección de la biodiversidad
- preservación de los recursos hídricos
Ambas cuestiones resultan especialmente relevantes en una región donde el agua constituye un recurso estratégico y donde espacios naturales como l’Albufera desempeñan un papel clave desde el punto de vista ambiental, social y económico. En este contexto, colaboramos con Fundación Limne y Fundació Assut para contribuir a la conservación y restauración de ecosistemas estrechamente ligados al agua, un recurso que conecta de forma directa nuestra actividad con el entorno que nos rodea.
Como industria, somos conscientes de que nuestra responsabilidad no termina en el cumplimiento normativo o en la mejora continua de nuestros procesos. Debemos contribuir a la conservación del entorno en el que desarrollamos nuestra actividad, no solo minimizando nuestro impacto ambiental, sino también participando activamente en iniciativas que favorezcan la restauración y protección de los ecosistemas locales.
La experiencia nos demuestra que los desafíos ambientales no pueden abordarse de forma aislada. La protección de los recursos naturales requiere colaboración, una perspectiva a largo plazo y un compromiso compartido entre empresas, expertos en conservación, autoridades públicas y asociaciones locales.
La conservación del agua es uno de los pilares principales de esta visión. La gestión responsable de este recurso es una prioridad para cualquier industria que aspire a desarrollar una actividad sostenible a largo plazo. Por ello, además de mejorar continuamente la eficiencia de nuestros procesos y realizar inversiones continuas en la gestión y tratamiento del agua, promovemos iniciativas orientadas a la protección de los entornos naturales vinculados a este recurso estratégico.
La biodiversidad es otro pilar fundamental de nuestro compromiso
Los ecosistemas saludables son fundamentales para la resiliencia ambiental y para el equilibrio de los territorios. Proteger especies, restaurar hábitats y favorecer la recuperación de espacios naturales no solo genera beneficios ecológicos, sino que también fortalece la capacidad de adaptación de nuestro entorno frente a desafíos cada vez más evidentes, como el cambio climático o la presión sobre los recursos naturales.
Las empresas tenemos la oportunidad —y la responsabilidad— de formar parte de la solución. La sostenibilidad solo cobra sentido cuando los compromisos se traducen en acciones capaces de generar un impacto positivo en los territorios donde estamos presentes.
Desde Benifayó seguiremos avanzando en esta dirección, convencidos de que proteger el agua, preservar la biodiversidad y contribuir a la conservación de nuestro entorno no es únicamente una responsabilidad ambiental, sino también una forma de construir un legado más resiliente para las generaciones futuras. Porque el camino hacia un futuro más sostenible comienza a nivel local.
