La Sociedad de San Vicente de Paúl reivindica la escucha y el acompañamiento en el Día Mundial de la Salud Mental
Cuidar la salud mental también implica contar con alguien que escuche, sentirse reconocido y no atravesar en soledad los momentos difíciles. La Sociedad de San Vicente de Paúl desarrolla sus Centros de Acompañamiento y Escucha, espacios que sitúan la cercanía, la escucha y los vínculos humanos en el centro del bienestar emocional.
La salud mental no se limita a la ausencia de enfermedad, sino que también se construye en los espacios cotidianos de apoyo, en la posibilidad de compartir una preocupación y en la certeza de que hay una persona dispuesta a acompañar.
La red de la SSVP se ha ido ampliando para responder a situaciones de vulnerabilidad emocional muy diversas, desde
- La soledad no deseada
- El duelo
- Los problemas de salud mental
Las sedes
En Madrid, el centro ofrece intervención individual y grupal para personas:
- Que han perdido a un ser querido
- Que atraviesan un duelo ambiguo
- Quienes cuidan de familiares con alzhéimer o demencia
- Migrantes separadas de su familia
También impulsa el proyecto Nuestro espacio, nuestra voz, un proyecto para compartir, escuchar y sentirnos acompañados dirigido a fortalecer las habilidades sociales y prevenir el aislamiento.
En Alicante, el Centro de Acompañamiento y Escucha, ofrece apoyo emocional personalizado ante:
- El duelo
- La pérdida
- La soledad no deseada
Suma además un programa de acompañamiento domiciliario para personas que tienen mayores dificultades para mantener sus vínculos.
En Pontevedra, la iniciativa combina la atención al duelo con:
- Clubes de lectura
- Encuentros grupales
- Espacios de conversación
Todo esto favorece las relaciones significativas entre personas mayores y reducen el aislamiento.
La sede de Valencia ha reforzado esta red con el programa Apoyo Integral a Personas con Discapacidad y Problemas de Salud Mental, el primero de ámbito estatal de la SSVP centrado específicamente en esta realidad. Gestionado por la Conferencia Padre Jofré, contempla sesiones grupales impartidas por profesionales especializados para trabajar la autoestima, la gestión emocional y las habilidades sociales, junto a espacios de acompañamiento familiar. Su enfoque incluye orientación para el acceso a recursos, apoyo en gestiones y coordinación con los servicios sociales municipales.
“Escuchar es reconocer a la otra persona y ofrecerle un lugar en el que expresarse sin sentirse juzgada. Poder compartir una pérdida, una preocupación o una etapa difícil puede ser el primer paso para recuperar el bienestar emocional” Juncal Sánchez, SSVP
La Sociedad de San Vicente de Paúl entiende el acompañamiento como una forma de cuidado comunitario, complementaria a los recursos sanitarios y especializados. A través de estos centros, la organización busca tejer redes de apoyo cercanas y estables para que las personas que atraviesan una situación de vulnerabilidad emocional puedan encontrar escucha, orientación y compañía.
