Dos de cada tres personas que sufren hambre extrema se concentran en diez países
El informe Las 10 mayores crisis alimentarias del mundo. Voces, causas y soluciones
El hambre sigue avanzando allí donde confluyen los conflictos, los desplazamientos forzosos, la pobreza extrema y los recortes de financiación humanitaria. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, Acción contra el Hambre alerta de que el hambre se concentra cada vez más en un reducido número de países.
Lejos de ser una consecuencia inevitable de la falta de alimentos, el hambre responde cada vez más a causas políticas y humanas. Guerras prolongadas, desplazamientos masivos, restricciones al acceso humanitario, crisis climáticas recurrentes y sistemas económicos frágiles están dejando a millones de personas atrapadas en crisis que se repiten año tras año.
El informe de Acción contra el Hambre analiza las crisis alimentarias de
- Nigeria
- República Democrática del Congo
- Sudán
- Yemen
- Afganistán
- Myanmar
- Bangladesh
- Pakistán
- Sudán del Sur
- Siria
- Mali
- Níger
- Gaza
Por la gravedad de sus crisis alimentarias y nutricionales y el elevado riesgo de hambruna. En Gaza además se añaden las extraordinarias restricciones a las operaciones humanitarias.
Los datos muestran además que las crisis alimentarias se están cronificando. El 80 % de las personas en fase 3 o superior de inseguridad alimentaria aguda vive en 33 países y territorios que aparecen repetidamente en los informes sobre crisis alimentarias. Y 1,4 millones de personas llegaron en 2025 a la fase 5, denominada Catástrofe, el nivel más extremo de inseguridad alimentaria, nueve veces más que las 155.000 registradas en 2016.
Hay suficientes alimentos, pero millones de personas no pueden acceder
Para Acción contra el Hambre, uno de los mensajes más importantes de este Día Mundial de la Alimentación es que el problema ya no es únicamente producir más alimentos.
«El mundo produce alimentos suficientes, pero millones de personas siguen sin poder acceder a ellos. El hambre es consecuencia de conflictos, pobreza, desigualdad y falta de oportunidades, no de una escasez global de alimentos» Manuel Sánchez-Montero, Acción contra el Hambre España
La organización recuerda además que 2.690 millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable, una realidad que demuestra que el desafío no es solo comer, sino acceder de forma estable a alimentos nutritivos y adecuados.
Conflictos, desplazamientos y crisis que se superponen
Detrás de las crisis alimentarias más graves no existe una única causa. Los conflictos y desplazamientos se combinan con
- Fenómenos climáticos extremos
- Epidemias
- Pérdida de medios de vida
- Aumento de precios
- Deterioro de los servicios básicos
- Dificultades para hacer llegar la ayuda humanitaria
“La guerra nos obligó a huir de nuestro hogar y nos dejó sin nada. Algunos días encontramos trabajo, otros no, y a menudo no podemos permitirnos comprar suficiente comida para nuestros hijos” Ali Ahmed
Los mayores incrementos en el número de personas que sufren inseguridad alimentaria aguda se registraron en
- Myanmar, con 2,3 millones de personas
- República Democrática del Congo, con 2,1 millones
- Afganistán, con 1,6 millones
- Yemen, con 1,4 millones
En los cuatro casos, los conflictos, la inestabilidad política y los desplazamientos se encuentran entre los principales factores que agravan el hambre.
La situación es especialmente grave en Sudán. En 2026 se prevé que 33,7 millones de personas necesiten ayuda humanitaria, 3,3 millones más que el año anterior. En Sudán del Sur, que entra por primera vez entre los diez países con mayor número de personas en inseguridad alimentaria aguda, alrededor de 10 millones de personas, el 80% de su población, necesitarán ayuda humanitaria durante este año.
El informe también identifica mejoras. Nigeria, Sudán, Pakistán y Siria han registrado descensos de inseguridad alimentaria aguda. Bangladesh presenta la mayor reducción, con 7,6 millones de personas menos que en 2024, gracias a avances en:
- Agricultura adaptada al cambio climático
- Menor dependencia de la ayuda humanitaria
Acción contra el Hambre advierte de que estos avances conviven con una elevada vulnerabilidad ante futuras crisis.
El hambre tiene rostro de niño y de mujer
30 millones de niños y niñas sufren malnutrición aguda y 6,5 millones de mujeres embarazadas y lactantes padecen también malnutrición aguda.
El informe subraya además la estrecha relación entre alimentación, agua, saneamiento y salud. Una persona desnutrida tiene menos capacidad para combatir las enfermedades, mientras que las infecciones recurrentes pueden agravar rápidamente su estado nutricional. Por ello, Acción contra el Hambre defiende respuestas integrales que combinen nutrición y salud con agua potable, saneamiento y recuperación de los medios de vida.
Más necesidades, menos recursos
El aumento y la concentración de las necesidades humanitarias coincide con una reducción de los recursos disponibles para responder a ellas. La ayuda humanitaria destinada a los sectores relacionados con la alimentación en contextos de crisis se redujo cerca de un 60 % entre 2022 y 2025, hasta regresar a niveles similares a los de 2016 y 2017. La Ayuda Oficial al Desarrollo mundial cayó, además, un 23 % solo en 2025.
“Sobre el terreno, un recorte de financiación no es una cifra abstracta. Se convierte rápidamente en una decisión sobre dónde podemos trabajar, a cuántas personas podemos llegar y qué actividades podemos continuar” Manuel Sánchez-Montero, Acción contra el Hambre España
La reducción de recursos está obligando a priorizar las intervenciones más urgentes para salvar vidas y a reducir o aplazar programas destinados a evitar que las comunidades vuelvan a caer en la misma situación.
“Salvar vidas hoy es esencial. Pero no es suficiente. Invertir en prevención cuesta menos, llega a más personas y puede evitar que los niños necesiten un tratamiento que les salve la vida mañana”
El hambre no es inevitable
Las crisis más extremas no se explican simplemente por una escasez global de alimentos. El mundo produce alimentos suficientes, pero millones de personas no pueden acceder a ellos debido a
- Los conflictos
- La pobreza
- La desigualdad
- Los desplazamientos
- La destrucción de sus medios de vida
Este es uno de los mensajes centrales planteados por Acción contra el Hambre para el Día Mundial de la Alimentación.
En 2025 se confirmaron dos situaciones de hambruna en un mismo año, en zonas de Sudán y Gaza. En ambos casos, el conflicto fue el principal desencadenante, agravado por las restricciones al acceso humanitario, los desplazamientos y la destrucción de medios de vida y servicios esenciales.
Acción contra el Hambre reclama garantizar el acceso humanitario y la protección de la población civil, reforzar los sistemas de alerta temprana y de información sobre seguridad alimentaria y asegurar una financiación flexible, predecible, plurianual y multisectorial, que permita no solo responder a las emergencias, sino evitar que estas se conviertan en crisis recurrentes.
El hambre puede prevenirse y tratarse. Las soluciones existen. El reto es disponer del acceso, los recursos y la voluntad necesarios para aplicarlas allí donde más se necesitan.
El hambre “en vivo”
Acción contra el Hambre junto a Diario Vivo llevarán al Círculo de Bellas Artes de Madrid en el espectáculo “Historias que nutren”, una propuesta que combina periodismo en directo, narración oral y música. Para ello, ocho personas vinculadas a la organización se subirán al escenario para compartir historias reales que nunca antes habían contado en público. Historias que nos recuerdan que, incluso en los contextos más difíciles, siempre hay personas capaces de cambiar el rumbo de las cosas.
