La transformación digital también alcanza el voluntariado corporativo

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El Voluntariado Corporativo en la era digital ha sido uno de los temas principales del Congreso desarrollado por  Fundación Telefónica

La Conferencia Europea de Voluntariado Corporativo 2017, organizada por IAVE (International Association for Volunteer Effort), durante dos días ha reunido en Fundación Telefónica a pensadores y profesionales del voluntariado corporativo. El objetivo del encuentro ha sido generar una reflexión y ser fuente de inspiración y conocimiento sobre las tendencias y retos del voluntariado corporativo en la actualidad. han participado 140 responsables de voluntariado de 35 empresas de toda Europa.

Uno de los temas principales de discusión – que supone un enorme reto y una gran oportunidad para las empresas – ha girado entorno a cómo ha de evolucionar el voluntariado corporativo para adaptarse a la transformación digital que se está produciendo en todos los ámbitos de la sociedad. Aplicar la tecnología al voluntariado corporativo, contribuye a crear puentes entre las empresas y las necesidades de la comunidad, y a lograr un voluntariado más impactante.

2017 European Conference on Corporate Volunteering

Durante sus intervenciones, José M. Bendito, Especialista en Innovación de Voluntarios de Naciones Unidas, Belén Perales Martín, Gerente de Ciudadanía Corporativa de IBM y Carmen Morenés, responsable global del programa Voluntarios Telefónica, han contado cómo diseñan sus programas de voluntariado corporativo integrando la tecnología para dar respuesta a las necesidades sociales, apostando por el voluntariado digital. Las acciones expuestas muestran cómo la tecnología puede mejorar la vida de las personas, ser un canal para el voluntariado corporativo y ayudar a las empresas en la gestión de sus programas de voluntariado.

A continuación destacamos diez iniciativas para implementar un plan de voluntariado digital:

  1. Utilizar una plataforma para la gestión del programa de Voluntariado Corporativo. Cada vez son más las empresas que disponen de plataformas que les ayudan a identificar los perfiles de los voluntarios más adecuados para cada acción, comunicarse con ellos, con las ONG e incluso utilizar el big data para medir el impacto cualitativo. A los voluntarios les permite consultar todas las acciones, ver fotos, resultados, incluir sus datos de medición (ej: horas dedicadas), comunicarse entre ellos mediante un chat, recibir notificaciones o inscribirse en actividades.
  2. Eliminar la brecha digital. Favorecer la inclusión social a través de planes que ayuden a reducir la brecha digital facilitando el acceso a la tecnología y al conocimiento de la misma.
  3. Mejorar la vida de colectivos concretos a través de la inclusión de la tecnología en la solución a sus problemas. Utilizar la creatividad, la innovación y los recursos tecnológicos para superar obstáculos como por ejemplo pérdidas de memoria, accesibilidad o autismo, mediante realidad virtual, domótica o aplicaciones para mejorar la comunicación con el entorno.
  4. Fomentar la seguridad online. Sensibilizar a los jóvenes y otros colectivos vulnerables sobre los riesgos de la comunicación mediante el canal digital, las redes sociales, etc.
  5. Voluntariado online. Persigue utilizar la tecnología por ejemplo para la búsqueda online de voluntarios con talentos concretos para responder a necesidades en distintos países del mundo o la creación de equipos multinacionales. De manera remota se puede dar apoyo en campañas de comunicación, traducción, desarrollo de webs, etc…
  6. Gamificación. Existen plataformas que mediante el juego y de forma lúdica, contribuyen a sensibilizar a la sociedad construyendo una ciudadanía más comprometida y solidaria.
  7. Microacciones. El desarrollo de herramientas digitales puede servir para realizar pequeñas acciones con un gran impacto final, como por ejemplo aplicaciones colaborativas para crear mapas de accesibilidad a lugares públicos.
  8. Crowdfunding. Es muy útil para apoyar a los voluntarios que están realizando acciones para las que existen necesidades especiales.
  9. Formación online. No sólo es aplicable para dar cursos a colectivos de desempleados o en riesgo de exclusión social, sino que puede tener otras aplicaciones como capacitar de forma remota a equipos de voluntarios que tienen que incorporarse a países en vías de desarrollo.
  10. Empleo digital. Consiste en impartir formaciones relacionadas con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para las que actualmente no existe mucha oferta formativa y que capacitan para empleos para los que apenas existen personas cualificadas.
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