Formas de discriminación en el trabajo

La discriminación es una realidad palpable en numerosos ámbitos de nuestra sociedad. Aunque hemos avanzado mucho, sigue habiendo actitudes hostiles de determinadas personas hacia otras en diferentes terrenos de nuestra vida, incluyendo la discriminación en el trabajo.

Por eso hoy queremos hablarte de este fenómeno: para que lo tengas presente y puedas actuar a tiempo. ¡Está en nuestras manos darle la vuelta a la situación!

¿Qué es la discriminación?

Podríamos definirla como una acción que llevamos a cabo por una actitud hostil hacia una persona o un grupo. Esta actitud es fruto de una serie de estereotipos e imágenes simplistas que nos hacemos de un grupo de personas por sus características.

Por ejemplo, existe la discriminación racial, que se basa en el etnocentrismo, o la creencia en que nuestra cultura es superior a otras, así como la discriminación de género, que está muy arraigada en algunos círculos y que presupone que el hombre es superior a la mujer.

¿Qué tipo de discriminación en el trabajo nos podemos encontrar?

La discriminación en el trabajo puede ser una representación de estos prejuicios de género, raza o cualquier otro. Es decir, los miembros de una empresa pueden tener una serie de actitudes negativas hacia un grupo de personas y manifestarles en los procesos de selección e incluso ya en el día a día de trabajo. Estos son algunos ejemplos de discriminación laboral:

  • Ofertas de trabajo exclusivas. Cuando redactamos una oferta de trabajo, está claro que lo hacemos de cara a encontrar el candidato que mejor encaja en el puesto, pero las características físicas, a no ser que sea un puesto especializado, no deberían ser determinantes. ¿Quieres un par de muestras? Una sería poner un anuncio de “camarera”, que puede ser una forma de discriminación hacia la mujer, cosificando su profesión. Otro ejemplo sería pedir requisitos de etnia o valores físicos que encajen con los estereotipos.
  • Brecha salarial. Una de las principales consecuencias de la discriminación hacia la mujer es la desigualdad de salario entre sexos. Algunos estudios aseguran que las mujeres ganan aproximadamente un 37 % menos que los hombres, una diferencia discriminatoria contra la que se debe actuar desde distintas esferas: empezando por la política y terminando por la empresarial. Desde Oxfam Intermón se calcula que harán falta 75 años para revertir esta situación.
  • Una de las discriminaciones más claras en el ámbito laboral está relacionada con la edad del candidato. Las tasas de paro más altas se dan entre la población de más de 50 años que se ha quedado sin trabajo y a la que es difícil que se contrate. Muchas compañías creen que un trabajador joven es más moldeable o que puede asumir una mayor carga de trabajo, y por eso se ponen requisitos de edad o se excluyen candidatos del proceso de selección alegando estos motivos.

Eliminemos la discriminación en el trabajo

Es hora de dejar de lado estos prejuicios y centrarnos en las personas. Discriminar a alguien por su edad, sexo o etnia es una práctica abusiva que hace un flaco favor a la imagen y la responsabilidad social de la empresa. Si quieres saber más sobre este tipo de discriminación, puedes descargarte la guía gratuita “Mujeres: contribuyendo a un mundo mejor”.

A pesar de este escenario, cada vez hay más compañías implicadas con esta condena de la discriminación, y no es raro ver a mujeres en puestos directivos, personas mayores contratadas recientemente y multiculturalidad en el mismo equipo de trabajo. ¡Todavía queda mucho por avanzar, pero en nuestras pequeñas acciones cotidianas está el origen del cambio! ¿Lo abanderamos?

Texto: Sandra Lema